La Terapia Biodinámica Craneosacral aún sigue siendo desconocida para bastantes personas que buscan soluciones para su dolor crónico.
Esta técnica que nace de la Osteopatía Craneal se basa en la escucha a través de las manos de los movimientos rítmicos que emergen de los fluidos y tejidos del cuerpo humano y que se denominan “mareas”.
Estas mareas se transmiten a través del movimiento del líquido cefalorraquídeo, las meninges que rodean al encéfalo, la médula espinal y los nervios, y se traducen en movimientos sutiles que se pueden percibir en el sistema cráneo sacro (huesos craneales y pelvis) y en todo el organismo.
En este artículo te explico qué sentirás después de la terapia craneosacral y cuáles son sus beneficios.

¿Cuáles son los beneficios de la Terapia Biodinámica Craneosacral?
A través de un contacto suave y una escucha global de todo el cuerpo, el terapeuta biodinámico ofrece un campo relacional seguro, en el que se puedan desplegar los mecanismos de autocuración que todo ser vivo posee.
Los principales beneficios de esta terapia son:
- Aliviar el dolor crónico como migrañas, cefaleas o dolores de espalda.
- Mejorar el estrés y la ansiedad, el descanso y la calidad del sueño.
- Equilibrar el sistema nervioso, potenciando la actividad del sistema nervioso parasimpático a través del Nervio Vago.
¿Qué se siente después de una sesión de Terapia Biodinámica Craneosacral?
Aunque cada persona y cada proceso es diferente, es habitual presentar una serie de síntomas después de recibir una sesión de terapia craneosacral.
1. Cansancio, agotamiento, sueño
Aunque las sesiones de Terapia Biodinámica Craneosacral suelen tener una duración de una hora y el contacto manual es muy sutil, el tratamiento que se realiza a nivel del sistema nervioso es muy profundo, lo que suele suponer un desgaste o cansancio para el organismo.
Después de la terapia craneosacral es común que el cuerpo necesite un tiempo para integrar los cambios y recuperar su equilibrio interno.
En otras ocasiones, cuando los pacientes acuden con mucho estrés o ansiedad, esta sensación de calma o bajada del ritmo se percibe como algo recuperador, ya que por fin, se puede contactar con un estado de más relajación, que su sistema tanto necesita.
2. Crisis “mejorativas”
Durante las sesiones de terapia craneosacral, el objetivo es contactar con la salud que todo organismo posee y potenciar sus recursos de autocuración.
De hecho, se considera que el verdadero trabajo de la sesión empieza una vez que ésta acaba, y comienzan a desplegarse todos los recursos que el paciente posee para reequilibrar de nuevo su sistema.
Es por eso, que los primeros días después de la sesión de la terapia craneosacral, puede aparecer una reagudización de los síntomas que la persona ya presentaba o que aparezcan molestias sutiles en otras zonas, en el intento del cuerpo de encontrar un nuevo equilibrio dinámico y, poco a poco, ir encontrando un estado de salud más pleno.
3. Mejoría en el sueño y el descanso
Gracias al impacto que tiene esta terapia sobre el sistema nervioso, es habitual notar después de una sesión de terapia craneosacral que mejora el sueño, el descanso y la sensación de vitalidad, ya que ayuda a compensar la activación del sistema nervioso simpático y parasimpático, cuyo equilibrio es fundamental para nuestro organismo.
También es habitual que mejoren otros síntomas relacionados con el funcionamiento del sistema nervioso como son las digestiones, capacidad de concentración, regulación hormonal o el estado anímico.
4. Mayor claridad mental y vitalidad
Cuando nuestro organismo está dedicando muchos recursos para tratar de mejorar una disfunción o una patología, es habitual notar agotamiento, fatiga, irritabilidad y falta de concentración.
A través de las técnicas sutiles que actúan sobre las mareas que regulan el funcionamiento de todos los órganos, tejidos y estructuras se ayuda al paciente a contactar con sus propios recursos de autocuración, y así, buscar un funcionamiento más eficaz del organismo.
Es por este motivo que es frecuente que los pacientes refieran que después de las sesiones de terapia biodinámica craneosacral notan más energía, mayor capacidad de concentración o más calma emocional, ya que su sistema nervioso está más compensado y puede gestionar mejor sus recursos.
¿Para quién está indicada la Terapia Biodinámica Craneosacral?
Cualquier persona puede beneficiarse de los efectos que hemos mencionado de esta terapia que actúa sobre el sistema craneosacral: niños, adultos, ancianos, personas con enfermedades crónicas o lesiones agudas más recientes.
Existen contraindicaciones de la Terapia Biodinámica Craneosacral comunes a otras técnicas dentro de la fisioterapia como son infecciones agudas, tumores en fase aguda, traumatismos o fracturas en los estadíos iniciales (en la zona de la lesión). Sin embargo, al ser una técnica que utiliza un contacto muy sutil son muy pocas las contraindicaciones absolutas una vez valorado cada caso por un profesional cualificado.
Ya hemos visto qué sentirás después de la terapia craneosacral y cuáles son sus beneficios.
Ahora que ya conoces qué esperar después de la terapia craneosacral, te invito a probar sus beneficios en el abordaje de tu dolor y así, mejorar tu calidad de vida.
En mi centro Merce Marí Fisioterapia y Osteopatía te ofrezco un espacio profesional y cualificado en el que tu salud y bienestar es mi prioridad.
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